{"id":785,"date":"2015-01-01T00:00:00","date_gmt":"2015-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/2023\/07\/22\/mision-en-comunion\/"},"modified":"2023-07-27T16:32:56","modified_gmt":"2023-07-27T16:32:56","slug":"mision-en-comunion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/mision-en-comunion\/","title":{"rendered":"Misi\u00f3n en Comuni\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>\n&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\nI. El &ldquo;reino de Dios&rdquo; era un s&iacute;mbolo bien conocido en el pueblo de Jes&uacute;s que recog&iacute;a las aspiraciones y expectativas m&aacute;s hondas. Esta esperanza que Jes&uacute;s encontr&oacute; en el coraz&oacute;n de su pueblo, supo &eacute;l recrear a partir de su propia experiencia de Dios, d&aacute;ndole&nbsp; un horizonte nuevo e inaudito. Pues ese Dios grande y soberano absoluto, al que su pueblo llamaba &ldquo;Yahv&eacute; es rey&rdquo;, hab&iacute;a sacada a sus antepasados de la esclavitud de Egipto y les hab&iacute;a conducido por el desierto hacia la &ldquo;tierra prometida&rdquo;. El pueblo le hab&iacute;a experimentado como &ldquo;liberador&rdquo;, &ldquo;pastor&rdquo;, &ldquo;padre&rdquo;, y a partir de la instauraci&oacute;n de la monarqu&iacute;a, le a&ntilde;adieron el nombre &ldquo;rey&rdquo;, para decir que el &uacute;nico verdadero rey de Israel es Dios, ya que sus monarcas nunca cumplieron con la justicia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\nJes&uacute;s fue reconocido por su pueblo como un profeta apasionado por el reino que &eacute;l anunciaba como reino de una vida digna para todos, de justicia y misericordia que se vaya extendiendo con alegr&iacute;a. &Eacute;l busca con todas sus fuerzas que el Dios del reino, su Padre, sea acogido. Esta acogida del reino comienza en el interior de las personas por su fe en Jes&uacute;s, el Enviado a la Creaci&oacute;n de Dios. Y se realiza el reino en la vida cotidiana, luchando cotra los valores del anti-reino los que causan desequilibrio (humano y ecol&oacute;gico), injusticias, inhumanidad, ya que va contra el principio de Vida, inherente a la creaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\nJes&uacute;s no anunciaba una nueva doctrina religiosa&nbsp; ni quiso mejorar y perfeccionar la religi&oacute;n jud&iacute;a, sino &eacute;l anuncia una Buena Nueva: &ldquo;el reino de Dios ya est&aacute; aqu&iacute;, est&aacute; entre ustedes&rdquo; El evangelio (ap&oacute;crifo) de Tom&aacute;s explicita: &ldquo;El reino del Padre se ha extendido sobre la tierra y la gente no lo ve&rdquo; (113).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\nII. Despu&eacute;s de todos estos preludios, vamos a dedicarnos a una palabra de Jes&uacute;s:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\n&ldquo;Busquen primero el Reino de Dios y su Justicia, y todo lo dem&aacute;s se les dar&aacute; de a&ntilde;adidura&rdquo; (Mt 6,33).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\nVamos a caminar por cada una de estas palabras, tan llenas y densas de sabidur&iacute;a, de promesa alternativa y de pasi&oacute;n por el reino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\n1. Jes&uacute;s no dijo que defendamos su reino, sino que lo busquemos. Pues, cuando se defienda a alguien o a algo, siempre hay peligro de excluir a otros. Buscar implica caminar, estar abierta\/o,&nbsp; con preguntas, reconocerse&nbsp; inconclusa\/o, reconocer no haber llegado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\n2. Jes&uacute;s no ten&iacute;a la visi&oacute;n de un mundo totalmente perverso, tan malo que ten&iacute;an que esperar una intervenci&oacute;n final de Dios para hacer un mundo nuevo. Pues Jes&uacute;s, con la mirada del Padre y del Esp&iacute;ritu, captaba bien que junto a la fuerza terriblemente destructora deshumanizante, estaba y est&aacute;&nbsp; tambi&eacute;n la fuerza recreadora de Dios presente en este mundo, fuerza&nbsp; rehumanizante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\n3. Cuando Jes&uacute;s&nbsp; dice &ldquo;buscar primero el reino de Dios&rdquo; es porque tiene otras prioridades a las de &ldquo;este mundo&rdquo;. &ldquo;Lo primero&nbsp; para Jes&uacute;s es la vida de la gente, no la religi&oacute;n&rdquo; dice Pagola. El contexto de la palabra de Jes&uacute;s la que estamos meditando en este momento, son preocupaciones de la vida cotidiana: comer, beber, vestir, etc. Son preocupaciones reales que en este mundo solemos querer solucionar individualmente y as&iacute; perdemos f&aacute;cilmente la medida de lo necesario y lo innecesario. Adem&aacute;s, al ahogarnos cada uno\/una en &ldquo;sus&rdquo; preocupaciones como si fuera su propiedad privada, se pierde el horizonte para los dem&aacute;s y uno\/a se hace indiferente frente a los que lo pasan mucho peor que nosotros. Jes&uacute;s se &ldquo;conmovi&oacute;&rdquo; frente a la situaci&oacute;n de estos olvidados,&nbsp; que fueron marginados por la indiferencia de otros. &Eacute;l siempre intentaba liberarles con el anuncio del reino como alternativa de convivencia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\n4. Jes&uacute;s convoca a una nueva prioridad, la que llama &ldquo;Reino de Dios y su justicia&rdquo; y con eso acontece un gran cambio. &iquest;Qu&eacute; es el reino de Dios y su justicia? Siempre nos ense&ntilde;aron el reino como una realidad sobrenatural, fuera de &ldquo;este mundo&rdquo;, una realidad que no tiene nada o poco que ver con la nuestra de cada d&iacute;a, la de las compras, limpiezas, comidas, vestimenta, pagar facturas, etc. Sin embargo, Jes&uacute;s compara el reino suyo con las cosas m&aacute;s elementales de nuestra vida como la levadura del pan que amasa la mujer en su cocina cada d&iacute;a, con el grano de mostaza, una hortaliza que ella siembra en el huerto, con la semilla que el campesino siembra sobre tierra f&eacute;rtil. Todas estas comparaciones son tomadas de la realidad cotidiana de la gente com&uacute;n y popular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\n5. Jes&uacute;s, como su Padre, escucha el clamor de los pobres e indefensos, y como su Padre los quiere liberar. &Eacute;l expresa en forma humana lo que pasa a Dios cuando &eacute;l ve en su creaci&oacute;n el sufrimiento y dolor de gente desamparada y oprimida, le &ldquo;tiemblan las entra&ntilde;as&rdquo;, lo que solemos traducir con &ldquo;est&aacute; conmovido&rdquo;, &ldquo;tiene compasi&oacute;n, misericordia&rdquo;. Siempre en estos momentos de gran des injusticias, &eacute;l suele hablar del reino de Dios para liberarles como su Padre, de la inhumanidad y devolverles su derecho de creatura de Dios a una vida digna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\n6. Jes&uacute;s pone el reino de Dios sin&oacute;nimo a justicia,&nbsp; pues en la Biblia &ldquo;justicia&rdquo; significa fidelidad al sentido comunitario. En la pr&aacute;ctica esto significa hacer justicia a favor del injustamente empobrecido y oprimido para que haya paz y equilibrio en la comunidad. De cierto modo es dar prioridad al olvidado y marginado (cf. Sal 146,7.9) al actuar con la justicia de Dios revelada en la historia. Era la funci&oacute;n de los reyes del pueblo de Dios, pero ninguno de ellos cumpli&oacute; esta misi&oacute;n, por eso pasaba el reinado de esa justicia al mismo Dios.&nbsp; Jes&uacute;s, seg&uacute;n Pagola, al parecer, quer&iacute;a ver a su pueblo restaurado y transformado seg&uacute;n el ideal de la Alianza: un pueblo donde se pudiera decir que reinaba Dios. De ese pueblo de Dios so&ntilde;aron los profetas y desde este sue&ntilde;o lanzaron sus denuncias y anuncios. Pero al pueblo siempre le parec&iacute;a imposible, a causa de las innumerables injusticias, la corrupci&oacute;n y la impunidad reinantes.<\/p>\n<p>\nEn una de esas situaciones imposibles entraba Jes&uacute;s, anunciando que s&iacute; es posible cambiar: &rdquo;No anden preocupados por su vida que van a comer, ni de su cuerpo con qu&eacute; se van a vestir, busquen primero el reino de Dios y su justicia&hellip;&rdquo; (Lc 12,22.31; Mt 6,25.33). Es una invitaci&oacute;n a la metanoia, al cambio de mentalidad y comportamiento social, algo tan revolucionario, pues se trata de querer que todos tengan una vida digna y m&aacute;s humana y luchar por su realizaci&oacute;n. Es un nuevo paradigma de una convivencia en justicia. Indiferencia, competencia, preocupaci&oacute;n, individualismo no son signos de una convivencia bajo el reinado de Dios. La invitaci&oacute;n de abrirse a la entrada al reino es la invitaci&oacute;n a un estilo de vida diferente. Esto es posible solamente con un coraz&oacute;n grande y generoso al estilo de Jes&uacute;s, que incluye el perd&oacute;n.<\/p>\n<p>\n7. El reino tiene que ver con la pasi&oacute;n por la recuperaci&oacute;n del sentido comunitario, la verdadera justicia, para poder colaborar en el sue&ntilde;o de Dios, el reino, que no es otra cosa que la comuni&oacute;n total entre Dios, la humanidad y la tierra, con otras palabras: el reino ser&aacute; el momento en que Dios y su creaci&oacute;n formen una gran comunidad en la diversidad (relaci&oacute;n ecote&aacute;ndrica). Esto ser&aacute;&nbsp; posible en la medida en que queremos parecernos a Dios, a cuya &ldquo;imagen y semejanza&rdquo; estamos hechos\/as.&nbsp; Es un Dios quien vino al encuentro nuestro en esta tierra en persona humana, en Jes&uacute;s de Nazareth hace 2.000 a&ntilde;os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\nEl reino es vida, por eso tiene que crecer, tiene que renovarse, tiene que adaptarse a nuevas circunstancias. Si los que sufren preocupaciones agobiantes de la vida cotidiana, al querer parecer a Dios en Jesucristo y al creer en su anuncio del reino, pondr&aacute;n en com&uacute;n estas preocupaciones. Y al descubrir que son las mismas de todos, se organizar&aacute;n y luchar&aacute;n comunitariamente con el fin que se haga justicia. As&iacute; saldr&aacute;n del aislamiento generado por sus propias preocupaciones individualistas, crecer&aacute;n en sentido comunitario, es decir en justicia de Dios, y se har&aacute;n m&aacute;s solidarios. De esa manera, en vez de aislar y dividirse, se unir&aacute;n en fraternidad y eso justamente por causa de sus preocupaciones. Finalmente ella, las preocupaciones por la vida, no nos distraen de la atenci&oacute;n al reino, sino pueden ayudar a construir &ldquo;reino&rdquo;, dando prioridad al sentido comunitario, la justicia, que nace de la b&uacute;squeda com&uacute;n de problemas comunes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\n8. &ldquo;Todo lo dem&aacute;s se les dar&aacute; de a&ntilde;adidura&rdquo;. Las m&uacute;ltiples preocupaciones, recogidas y sistematizadas comunitariamente, llevar&aacute;n como &ldquo;a&ntilde;adidura&rdquo;, la soluci&oacute;n de los problemas de todos. Justamente al reunirse con sentido comunitario, se descubre los dones espec&iacute;ficos de cada uno\/una para complementarse con ayuda rec&iacute;proca. Las preocupaciones personales se han convertido en comunitarias. El encuentro comunitario, originado por las preocupaciones, ahora ha alcanzado prioridad y lo dem&aacute;s viene &ldquo;de a&ntilde;adidura&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\nIII. El trabajo al servicio del mundo ind&iacute;gena, frente a sus m&uacute;ltiples problemas que les causa la sociedad &ldquo;blanca&rdquo;, nos impulsa a darle prioridad con respecto a las preocupaciones personales Todos aqu&iacute; reunidos los que trabajamos en la oficina de CONAPI, sabemos por experiencia que de nuestro trabajo en equipo depende el &ldquo;&eacute;xito&rdquo; de nuestra misi&oacute;n con los pueblos ind&iacute;genas. Cada uno\/una tiene un trabajo espec&iacute;fico y sabemos que solamente del buen trabajo del conjunto depende el avance en nuestra misi&oacute;n. Trabajar en equipo no es solamente un &rdquo;trabajar con&rdquo; sino a la vez un &ldquo;estar con&rdquo;, es la presencia compa&ntilde;era, el trabajar junto al otro, un estar juntos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\nPor experiencia tambi&eacute;n sabemos que cada uno\/una es gestor de su propio destino. Y en la medida en que respetamos esta autonom&iacute;a de cada uno\/una, podemos ayudar a los ind&iacute;genas&nbsp; afirmarse tambi&eacute;n ellos en su propia autonom&iacute;a. Ya Mons. Oscar Romero, quien ten&iacute;a que desatarse de muchos esquemas eclesi&aacute;sticos al palpar la realidad cruda de los campesinos de su di&oacute;cesis, constataba que la verdadera liberaci&oacute;n de los pobres iba a llegar solamente cuando sean &ldquo;actores y protagonistas ellos mismos de su lucha y de su liberaci&oacute;n, desenmascarando as&iacute; la ra&iacute;z &uacute;ltima de falsos paternalismos, maternalismos, a&uacute;n eclesiales&rdquo; (2 de febrero 1980).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; \">\nNo olvidemos que los ind&iacute;genas con los que tratamos en la oficina diariamente, no solamente necesitan de nosotros, sino tambi&eacute;n nosotros necesitamos de ellos. Pongo un solo ejemplo: necesitamos aprender de ellos su capacidad de interrelaci&oacute;n, no solamente entre las personas humanas, sino con los animales, los vegetales y hasta los astros. Recuperar esta visi&oacute;n c&oacute;smica, que es inherente al ser humano, nos ayudar&aacute; a ver nuestra peque&ntilde;a comunidad humana, el equipo de CONAPI oficina, como una peque&ntilde;a parte insertada en un enorme horizonte. Esta nueva perspectiva ayudar&aacute; relativizar muchas cosas para encontrarnos y centrarnos en nuestra preocupaci&oacute;n com&uacute;n, la que es&nbsp; m&aacute;s justicia, derechos y reconocimiento del mundo ind&iacute;gena en nuestra sociedad paraguaya. De a&ntilde;adidura vamos a experimentar que los ind&iacute;genas no son nuestro problema, sino la soluci&oacute;n de nuestros problemas. As&iacute; nuestra misi&oacute;n con los ind&iacute;genas llegar&aacute; a ser verdaderamente una misi&oacute;n en reciprocidad, si sabemos crear junto con ellos, los ind&iacute;genas, un nuevo sentido comunitario, es decir, colaborar con&nbsp; &ldquo;el reino de Dios y su justicia&rdquo;, lo que todos estamos buscando bajo diferentes t&eacute;rminos culturales.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; I. El &ldquo;reino de Dios&rdquo; era un s&iacute;mbolo bien conocido en el pueblo de Jes&uacute;s que recog&iacute;a las aspiraciones y expectativas m&aacute;s hondas. Esta esperanza que Jes&uacute;s encontr&oacute; en el coraz&oacute;n de su pueblo, supo &eacute;l recrear a partir de su propia experiencia de Dios, d&aacute;ndole&nbsp; un horizonte nuevo e inaudito. Pues ese Dios<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-785","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/785","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=785"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/785\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4737,"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/785\/revisions\/4737"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=785"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=785"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=785"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}