{"id":4738,"date":"2015-01-01T00:00:00","date_gmt":"2015-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/2023\/07\/23\/la-iglesia-aprecia-a-los-pueblos-indigenas-da\/"},"modified":"2023-07-27T16:32:56","modified_gmt":"2023-07-27T16:32:56","slug":"la-iglesia-aprecia-a-los-pueblos-indigenas-da","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/la-iglesia-aprecia-a-los-pueblos-indigenas-da\/","title":{"rendered":"LA IGLESIA APRECIA A LOS PUEBLOS IND\u00cdGENAS (DA)"},"content":{"rendered":"<p>\n&nbsp;<\/p>\n<div>\nDespu&eacute;s de 500 a&ntilde;os de encubrimiento, primero la Conferencia de Santo Domingo &nbsp;&ldquo;re-descubre&rdquo; a los ind&iacute;genas. En su Documento hab&iacute;a dedicado un gran espacio a ellos, reconociendo las injusticias y los consecuentes sufrimientos que se les ha imputado. Tambi&eacute;n por primera vez en un Documento del CELAM se habla de una &ldquo;pastoral inculturada&rdquo;. Se esperaba de Aparecida una continuaci&oacute;n y un paso m&aacute;s adelante en aquel proceso comenzado, pero el Discurso Inaugural del papa Benedicto XVI parec&iacute;a poner fin a esta expectativa1. Sin embargo, ocurri&oacute; lo contrario: la infeliz expresi&oacute;n del papa provoc&oacute; en toda Am&eacute;rica Latina una inesperada reacci&oacute;n, tanto de parte de muchos grupos ind&iacute;genas como incluso de algunos Gobiernos, lo que contribuy&oacute; durante la Conferencia dar m&aacute;s &eacute;nfasis a la cuesti&oacute;n ind&iacute;gena, tomando una postura clara en favor de ellos.<\/div>\n<div>\nGracias a este incidente inicial, hoy tenemos en el DA una especial dedicaci&oacute;n a las culturas ind&iacute;genas y su nuevo rol en la sociedad latinoamericana<\/div>\n<div>\nLa palabra &ldquo;ind&iacute;gena&rdquo; aparece en el DA 32 veces y &ldquo;pueblos ind&iacute;genas&rdquo; 7 veces. Ellos est&aacute;n presentes de manera especial en el an&aacute;lisis de la realidad (88-95) y en las indicaciones pastorales (548-550). Tambi&eacute;n se les menciona a los pueblos ind&iacute;gena, en forma general, junto con los afrodescendientes; siempre en el sentido de apoyo, afirmaci&oacute;n y gran valoraci&oacute;n (56, 65, 75, 101, 112, 143, 416, 492).<\/div>\n<div>\n1. Diferentes Relectura del Pasado<\/div>\n<div>\nEs importante la relectura del pasado pues es la llave de comprensi&oacute;n de la situaci&oacute;n presente y la orientaci&oacute;n para el futuro. Tenemos aqu&iacute; dos diferentes interpretaciones del primer encuentro entre la cultura cristiana y la ind&iacute;gena, desde donde arranc&oacute; la primera &ldquo;Evangelizaci&oacute;n&rdquo;.<\/div>\n<div>\nEl discurso de inauguraci&oacute;n de Sto. Domingo por el Papa Juan Pablo II en 1992 fue m&aacute;s fiel a la realidad hist&oacute;rica que el de Benedicto XVI, cuando el primero habl&oacute; de&nbsp;<\/div>\n<div>\n&ldquo;los atropellos cometidos contra los ind&iacute;genas en la &eacute;poca de la conquista&rdquo;, y de los &ldquo;enormes sufrimientos infligidos a los pobladores de este continente durante la &eacute;poca de la conquista y la colonizaci&oacute;n&rdquo;. Valientemente reconoci&oacute; &ldquo;con toda verdad los abusos cometidos, debido a la falta de amor de aquellas personas que no supieron ver en los ind&iacute;genas hermanos e hijos del mismo Padre Dios&rdquo;(Juan Pablo II, mensaje a los ind&iacute;genas 12.X.92)&nbsp;<\/div>\n<div>\nEn Aparecida Benedicto XVI habl&oacute; de aquel encuentro de otra manera. El DA no repite las palabras de la inauguraci&oacute;n papal sino toma postura frente al pasado con palabras precisas y claras: &ldquo;El Evangelio lleg&oacute; a nuestras tierras en medio de un dram&aacute;tico y desigual encuentro de pueblos y culturas&rdquo; (DA 4). Lamentablemente estos sufrimientos se han prolongado 500 a&ntilde;os hasta nuestros d&iacute;as: ya que las &ldquo;comunidades ind&iacute;genas y afroamericanas en muchas ocasiones, no son tratadas con dignidad e igualdad de condiciones&hellip;.(DA 65).<\/div>\n<div>\n2. Nuevos Tiempos<\/div>\n<div>\nEl hecho de que los obispos no continuaron &nbsp;la l&iacute;nea inaugurada por el Papa se debe quiz&aacute;s al hecho de que ellos han tomado conciencia de que estamos en un cambio de &eacute;pocas.<\/div>\n<div>\nEntre los obispos hubo sensibilidad para este cambio y para la importancia de nuevos valores que favorecen una insurgencia ind&iacute;gena: &ldquo;Vivimos una &eacute;poca cuyo nivel m&aacute;s profundo es el cultural&rdquo; (DA 44). Con la toma de conciencia de algunos cambios significativos en este momento hist&oacute;rico, afirmaron: &ldquo;Nos afligen, pero no nos desconciertan los grandes cambios que experimentamos&rdquo; (DA 20). Han surgido fen&oacute;menos nuevos que repercuten en la realidad ind&iacute;gena, la amenazan y la desaf&iacute;an como por ejemplo la globalizaci&oacute;n, el surgimiento de una conciencia planetaria, la migraci&oacute;n y movilidad humana, la exclusi&oacute;n institucionalizada, el individualismo, la fragmentaci&oacute;n , el consumismo, el relativismo, la acumulaci&oacute;n insultante de riquezas en manos de unos pocos que causa el creciente empobrecimiento de muchos, la violencia, la despredaci&oacute;n y explotaci&oacute;n indiscriminadas de los recursos naturales, etc. nos han convertido en una sociedad &ldquo;despredatoria&rdquo; (DA 473).&nbsp;<\/div>\n<div>\nTodo eso nos ha desorientado y ha cambiado nuestro modo de pensar, sentir, creer y actuar. Estos fen&oacute;menos de un giro de &eacute;pocas nos indican que hay que volver a las fuentes y de esta forma se vuelve la mirada hacia los pueblos originarios que han mantenido su sabidur&iacute;a, su fe, su identidad, su tradici&oacute;n cultural, a pesar de m&aacute;s de 500 a&ntilde;os de marginaci&oacute;n, discriminaci&oacute;n, desprecio y mal trato. En estos tiempos de vuelta a las ra&iacute;ces, el DA encuentra en los pueblos ind&iacute;genas la matriz de la identidad latinoamericana: &ldquo;Los ind&iacute;genas constituyen la poblaci&oacute;n m&aacute;s antigua del Continente. Est&aacute;n en la ra&iacute;z primera de la identidad latinoamericana y caribe&ntilde;a&hellip;&rdquo;(DA 88).<\/div>\n<div>\nMientras que la identidad de muchos pueblos no-ind&iacute;genas ha entrado en crisis en el momento actual, una mayor&iacute;a de los pueblos originarios est&aacute;n reforzando su cultura e identidad. &iquest;De d&oacute;nde sacan esta tenacidad? El DA menciona algunos ejes, como su relaci&oacute;n con la tierra, su espiritualidad, su visi&oacute;n hol&iacute;stica, su sentido comunitario.<\/div>\n<div>\n3. Relaci&oacute;n de los Ind&iacute;genas con la Tierra<\/div>\n<div>\nEl DA desde sus comienzos reconoce que las &ldquo;culturas ind&iacute;genas se caracterizan, sobre todo, por su apego profundo a la tierra&rdquo; &nbsp;(DA 56) y profundiza en el valor que contiene esta relaci&oacute;n, una relaci&oacute;n vivencial, dialogal y en reciprocidad; destaca especialmente &nbsp;&ldquo;su respeto a la naturaleza y el amor a la madre tierra como fuente de alimento, casa com&uacute;n y altar del compartir humano&rdquo; (DA 472). Gracias a este testimonio ind&iacute;gena, en Am&eacute;rica Latina y el Caribe &ldquo;se est&aacute; tomando conciencia de la naturaleza como una herencia gratuita que recibimos para proteger, como espacio precioso de la convivencia humana y como responsabilidad cuidadosa del hombre para el bien de todos.&rdquo; (DA 471). Pero cuando los obispos proponen &ldquo;buscar un modelo de desarrollo alternativo, integral y solidario, basado en una &eacute;tica que incluya la responsabilidad por una aut&eacute;ntica ecolog&iacute;a natural y humana&hellip;..que supere la l&oacute;gica utilitarista e individualista&rdquo; (DA 474c) se olvidan de que ya existe desde milenios este modelo alternativo, presente en y vivido por los pueblos ind&iacute;genas, de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. Gracias a la Sabidur&iacute;a que han encontrado en su b&uacute;squeda del Proyecto del Creador de la tierra que habitan y del pueblo que son, ellos pod&iacute;an ser fieles a su modo de convivencia entre ellos y con la naturaleza desde miles de a&ntilde;os antes de la llegada del blanco. Su relaci&oacute;n con Dios y entre ellos, refleja la imagen &nbsp;que han forjado de su Creador a trav&eacute;s de los dones de la tierra (DA 93).<\/div>\n<div>\n4. Sentido comunitario de los Ind&iacute;gena<\/div>\n<div>\nEl DA reconoce el valor del sentido comunitario ind&iacute;gena en medio de un sistema globalizante, marcado por el individualismo, consumo y la ambici&oacute;n capitalista. Expresamente menciona su vida comunitaria como una caracter&iacute;stica de ellos (DA 56). &nbsp;M&aacute;s adelante explicita este sentido comunitario que no se reduce a la convivencia humana solamente sino a una convivencia con toda la Creaci&oacute;n, a partir de una espiritualidad religiosa-c&oacute;smica: &ldquo;De ellos valoramos su profundo aprecio comunitario por la vida, presente en toda la creaci&oacute;n, en la existencia cotidiana y en la milenaria experiencia religiosa, que dinamiza sus culturas&rdquo; (529). En estos valores comunitarios la Iglesia descubre las &ldquo;Semillas del Verbo&rdquo;.<\/div>\n<div>\n&nbsp;<\/div>\n<div>\n5. Las Riquezas y los Valores humanos de los Ind&iacute;genas<\/div>\n<div>\nEl DA enumera algunos valores de las culturas ind&iacute;genas que en nuestra sociedad est&aacute;n escaseando cada d&iacute;a; entre ellos podemos se&ntilde;alar:&nbsp;<\/div>\n<div>\nApertura a la acci&oacute;n de Dios por los frutos de la tierra,<\/div>\n<div>\nEl car&aacute;cter sagrado de la vida humana,<\/div>\n<div>\nLa valoraci&oacute;n de la familia,<\/div>\n<div>\nEl sentido de solidaridad<\/div>\n<div>\nLa corresponsabilidad en el trabajo com&uacute;n,<\/div>\n<div>\nLa importancia de lo cultural,<\/div>\n<div>\nLa creencia en una vida ultraterrena&rdquo;. (SD 17).<\/div>\n<div>\n&nbsp;<\/div>\n<div>\nLos obispos descubren que &ldquo;actualmente el pueblo ha enriquecido estos valores ampliamente por la evangelizaci&oacute;n, y los ha desarrollado en m&uacute;ltiples formas de aut&eacute;ntica religiosidad popular&rdquo; (DA 93).<\/div>\n<div>\nYa en Santo Domingo se hab&iacute;a reconocido que &ldquo;los pueblos ind&iacute;genas cultivan valores humanos de gran significaci&oacute;n&rdquo; (SD 245), valores que &ldquo;la Iglesia defiende&hellip;ante la fuerza arrolladora de las estructuras de pecado manifiestas en la sociedad moderna&rdquo; (SD 243); &ldquo;son poseedores de innumerables riquezas culturales, que est&aacute;n en la base de nuestra identidad actual&rdquo; y, desde la perspectiva de la fe, &ldquo;estos valores y convicciones son fruto de &ldquo;las semillas del Verbo&rdquo;, que estaban ya presentes y obraban en sus antepasados&rdquo; (SD 345). Esta valoraci&oacute;n de entonces, ha sido confirmado por Aparecida en su Documento (DA 92).<\/div>\n<div>\nHoy los Ind&iacute;genas son protagonistas de su destino<\/div>\n<div>\nLa Iglesia ha tomado conciencia de la insurgencia de nuevos grupos sociales antes desapercibidos; entre ellos, los primeros son los grupos ind&iacute;genas en diferentes regiones de nuestro Continente. Dice el DA: &ldquo;Con la presencia m&aacute;s protag&oacute;nica de la Sociedad Civil y la irrupci&oacute;n de nuevos actores sociales, como son los ind&iacute;genas&hellip;,se est&aacute; fortaleciendo la democracia participativa, y se est&aacute;n creando mayores espacios de participaci&oacute;n pol&iacute;tica. &nbsp;Estos grupos est&aacute;n tomando conciencia del poder que tienen entre manos y de la posibilidad de generar cambios importantes para el logro de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas m&aacute;s justas, que reviertan la situaci&oacute;n de exclusi&oacute;n. (DA 75) Aqu&iacute; en Paraguay tenemos las asociaciones de comunidades ind&iacute;genas de la misma parcialidad, CAPI y de cierto modo tambi&eacute;n el ENCHACO: Esta insurgencia de los pueblos m&aacute;s marginados en la sociedad latinoamericana est&aacute; bien vista por los obispos, lo perciben como un momento de Dios para &ldquo;un nuevo Pentecost&eacute;s eclesial&rdquo; a trav&eacute;s de este nuevo aporte:&ldquo;Los ind&iacute;genas y afroamericanos emergen ahora en la sociedad y en la Iglesia. Este es un kair&oacute;s para profundizar el encuentro de la Iglesia con estos sectores humanos que reclaman el reconocimiento pleno de sus derechos individuales y colectivos, ser tomados en cuenta en la catolicidad con su cosmovisi&oacute;n, sus valores y sus identidades particulares, para vivir un nuevo Pentecost&eacute;s eclesial&rdquo; (DA 91). Sin embargo, para que esto ocurra, hace falta, por parte de la poblaci&oacute;n mestiza y europea, una cierta descolonizaci&oacute;n de las mentes, del conocimiento, recuperando la memoria hist&oacute;rica, fortaleciendo espacios y relaciones interculturales, como condiciones para la afirmaci&oacute;n de la plena ciudadan&iacute;a de estos pueblos (cf. DA 93).<\/div>\n<div>\nSituaci&oacute;n actual de los Pueblos Ind&iacute;genas<\/div>\n<div>\nEl DA refleja la preocupaci&oacute;n de los obispos latinoamericanos por la situaci&oacute;n actual de los pueblos ind&iacute;genas y lo expresan en su documento: &ldquo;Hoy, los pueblos ind&iacute;genas y afros est&aacute;n amenazados en su existencia f&iacute;sica, cultural y espiritual; en sus modos de vida; en sus identidades; en su diversidad; en sus territorios y proyectos. Algunas comunidades ind&iacute;genas se encuentran fuera de sus tierras, porque &eacute;stas han sido invadidas y degradadas, o no tienen tierras suficientes para desarrollar sus culturas. Sufren graves ataques a su identidad y superviviencia, pues la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y cultural pone en peligro su propia existencia como pueblos diferentes&rdquo; (DA 90).&nbsp;<\/div>\n<div>\nSu progresiva transformaci&oacute;n cultural provoca la r&aacute;pida desaparici&oacute;n de algunas lenguas y culturas. La migraci&oacute;n est&aacute; influyendo en el cambio de costumbres, de relaciones e incluso de la religi&oacute;n (DA 90).El ecoc&iacute;dio afecta de manera especial a los ind&iacute;genas por su relaci&oacute;n intima con la tierra. Aparecida lo tiene en cuenta cuando dice: &ldquo;La devastaci&oacute;n de nuestros bosques y de la biodiversidad mediante una actitud depredatoria y ego&iacute;sta, involucra la responsabilidad moral de quienes la promueven, porque pone en peligro la vida de millones de personas y en especial el h&aacute;bitat de los campesinos e ind&iacute;genas, quienes son expulsados &nbsp;hacia las tierras de ladera y a las grandes ciudades donde viven hacinados en los cinturones de miserias&rdquo; (DA 473).<\/div>\n<div>\nPropuesta de la Iglesia frente a esta Situaci&oacute;n<\/div>\n<div>\nPartiendo de la situaci&oacute;n actual de los ind&iacute;genas, &ldquo;marcada por la exclusi&oacute;n y la pobreza&rdquo; (DA 89), el DA habla de un nuevo surgimiento (&ldquo;Insurgencia&rdquo; dir&iacute;an Eleazar L&oacute;pez y Patricio Guerrero) o &ndash;en terminolog&iacute;a occidental- de un &ldquo;kair&oacute;s&rdquo;.tanto para la sociedad latinoamericana como para la misma Iglesia (91). Para una aut&eacute;ntica pastoral ind&iacute;gena, que nos interesa aqu&iacute;, el DA indica cuatro puntos2:<\/div>\n<div>\n1-En esta situaci&oacute;n, la Iglesia brinda todo su apoyo, sobre todo referente a la defensa de sus territorios y de su identidad.<\/div>\n<div>\n2-Este apoyo no se sobrepone al protagonismo de los\/las propios\/as ind&iacute;genas, sino lo quiere incentivar.<\/div>\n<div>\n3-El trabajo espec&iacute;fico de la Iglesia es la Evangelizaci&oacute;n inculturada que se basa en la forma de di&aacute;logo intercultural, interreligioso, ecum&eacute;nico (DA 95).<\/div>\n<div>\n4-Los pueblos ind&iacute;genas tienen y viven valores que pueden ser considerados como eje de otro mundo posible (DA 92, 93).<\/div>\n<div>\nCuando se habla de la necesidad de &ldquo;promover m&aacute;s las vocaciones y los ministerios ordenados procedentes de estas culturas&rdquo; (94b), no se menciona que debe ser de acuerdo a la realidad ind&iacute;gena, aunque anteriormente se puede interpretar con buena voluntad una frase en este sentido:&rdquo;vemos con esperanza el proceso de inculturaci&oacute;n discernido a la luz del Magisterio&rdquo; (94a), si hubiera dicho &ldquo;a la luz de la Biblia&rdquo;, viviendo en cambio de &eacute;poca que obliga volver a la &uacute;ltima ra&iacute;z, hubiese sido todav&iacute;a m&aacute;s iluminador. Lastimosamente no aparece en ning&uacute;n apartado del DA la &ldquo;Teolog&iacute;a India&rdquo; ni la &ldquo;Teolog&iacute;a Afro&rdquo;, (ni &ldquo;Teolog&iacute;a de Liberaci&oacute;n&rdquo;, NI &ldquo;TEOLOG&Iacute;A FEMINISTA&rdquo;, NI &ldquo;ECO-TEOLOG&Iacute;A&rdquo;) que podr&iacute;an aportar mucho en la b&uacute;squeda de una aut&eacute;ntica &ldquo;inculturaci&oacute;n&rdquo; de la Iglesia en el mundo ind&iacute;gena. Pero el DA en s&iacute; es m&aacute;s pastoral que teol&oacute;gico3. Dice el no cat&oacute;lico observador invitado a Aparecida, Josef Estermann4&ldquo;el asunto de la Teolog&iacute;a India es crucial para el proyecto de deshelenizaci&oacute;n de la teolog&iacute;a cristiana (cat&oacute;lica o protestante)&rdquo;<\/div>\n<div>\nEl Documento afirma que el di&aacute;logo interreligioso se &ldquo;fundamenta justamente en la misi&oacute;n que Cristo nos confi&oacute;, solicitando la sabia articulaci&oacute;n entre el anuncio y el di&aacute;logo como elementos constitutivos de la evangelizaci&oacute;n&rdquo; (DA 237). El di&aacute;logo interreligioso, &ldquo;compromiso y gracia&rdquo; (DA 38) necesita conocimiento de las religiones, discernimiento teol&oacute;gico-pastoral y formaci&oacute;n de agentes competentes. &ldquo;Aunque no significa dejar de anunciar la Buena Nueva, pero con respeto por sus convicciones religiosas&rdquo; (DA 238). El DA da una importancia inesperada al di&aacute;logo interreligioso para la construcci&oacute;n de una nueva humanidad al decir:&rdquo;el di&aacute;logo interreligioso, adem&aacute;s de su car&aacute;cter teol&oacute;gico, tiene un especial significado en la construcci&oacute;n de la nueva humanidad: abre caminos in&eacute;ditos de testimonio cristiano (mejor hubiera dicho:&rdquo; testimonio de fe&rdquo; as&iacute; har&iacute;a referencia a ambos interlocutores en el di&aacute;logo), promueve la libertad y dignidad de los pueblos, estimula la colaboraci&oacute;n por el bien com&uacute;n, supera la violencia motivada por actitudes religiosas fundamentalistas, educa a la paz y a la convivencia ciudadana: es un campo de bienaventuranzas&rdquo; (DA 239).<\/div>\n<div>\n<p>\n<span style=\"font-size:9px;\">1 Las palabras textuales del papa son:&rdquo; En efecto, el anuncio de Jes&uacute;s y de su Evangelio no supuso en ning&uacute;n momento una alienaci&oacute;n de las culturas precolombinas, ni fue una imposici&oacute;n de una cultura extra&ntilde;a&rdquo; (DI 1). Benedicto XVI corrigi&oacute; su declaraci&oacute;n 10 d&iacute;as despu&eacute;s en una audiencia general semanal.<\/span><\/p>\n<p>\n<span style=\"font-size:9px;\">2Tomados del art&iacute;culo de Pablo Suess: &ldquo;Nacer ya es caminar&rdquo; que fue distribuido en la Semana Misionera 2007 a los participantes.<\/span><\/p>\n<p>\n<span style=\"font-size:9px;\">3 El t&eacute;rmino &ldquo;teolog&iacute;a&rdquo; aparece solamente cinco veces (139, 337, 358, 456, 509) en el Documento, siempre en el sentido de una Disciplina de estudio, de interacci&oacute;n con otras disciplinas.<\/span><\/p>\n<p>\n<span style=\"font-size:9px;\">4 Josef Estermann: Iglesia cat&oacute;lica y Pluralismo religioso y teol&oacute;gico en Am&eacute;rica Latina, en: Despu&eacute;s de Aparecida &iquest;qu&eacute;?, Cochabamba, Bolivia 2007, p.98<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n&nbsp;<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Despu&eacute;s de 500 a&ntilde;os de encubrimiento, primero la Conferencia de Santo Domingo &nbsp;&ldquo;re-descubre&rdquo; a los ind&iacute;genas. En su Documento hab&iacute;a dedicado un gran espacio a ellos, reconociendo las injusticias y los consecuentes sufrimientos que se les ha imputado. Tambi&eacute;n por primera vez en un Documento del CELAM se habla de una &ldquo;pastoral inculturada&rdquo;. Se<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4738","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4738","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4738"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4738\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6044,"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4738\/revisions\/6044"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/conapi.org.py\/v23\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}