Se trata de la tercera vez que la comunidad indígena Cerrito, del pueblo Ava Guaraní, sufre un violento episodio en la zona. En el procedimiento participó un importante contingente policial y afectó a unas 40 familias. Los mismos ya habían sido desalojados el 13 de mayo y 29 de noviembre del año pasado de las mismas tierras, que según los indígenas, son ancestrales. La misma está ubicada a unos 70 kilómetros de la ciudad de Minga Porã, en el monte.
Alberto Brítez, miembro de la comunidad, señaló a Última Hora que ante estos escenarios ya recurrieron al Instituto Paraguayo del Indígena (Indi), que se comprometió ir a verificar el terreno y tramitar el título pertinente, pero hasta el momento la cartera estatal no envió a nadie.
En los procedimientos de la víspera además fueron detenidos dos indígenas ava guaraní, identificados como Andrés Rolando Ferreira Vera y Gabriel Escobar Ferreira.
Brítez manifestó que también se llevaron dos motocicletas y un automóvil Toyota Caldina negro. Estos fueron incautados, de acuerdo con un informe de la Subcomisaría 44ª San Lorenzo, además de machetes y armas de fabricación casera, por disposición del fiscal Juan Daniel Benítez, quien acompañó el operativo.
El portavoz indígena alegó que todo el personal policial desplegado en la zona llegó en la madrugada del jueves en un colectivo, una docena de patrulleras, con carro hidrante y maquinarias, que derribaron sus viviendas, su templo y dejaron enterradas todas sus pertenencias.
"Nos saquearon todo", denunció Alberto Brítez. Desde víveres, animales que criaban para la subsistencia y cédulas de identidad, mencionó.
Dijo que niños, ancianos y la comunidad entera amaneció este viernes sin techo, a la intemperie. Solamente, junto una fogata que les servía para soportar las bajas temperaturas. "Tuichaiterei ovela ko'ape (Hizo demasiado frío acá)", señaló.
Urgen la asistencia de las instituciones del Estado y en especial del Indi, ya que todavía se sienten en peligro y temen otro atropello.