¿Nuestros Pueblos Indígenas pueden contribuir algo a nuestra búsqueda de un nuevo Paraguay?

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Martes, 21 de Marzo de 2017
 

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Creemos que estamos viviendo hoy un momento clave en la recuperación del intencionado olvido de los valores de los pueblos indígenas de América Latina. Pues no solamente los colonizados, sino también los mismos europeos y europeizados, hoy estamos cuestionando las teorías y prácticas del Occidente que últimamente se deformaron en un sistema de mercado, sistema neoliberal. Podemos concluir que el modelo neoliberal, después de su surgimiento con fuerza, hoy pasó a su fase de sobrevivencia, una fase marcada por una crisis integral: financiera, social y política-hegemónica que apunta hacia su agotamiento y la búsqueda de alternativas. Una de sus causas puede ser que el proceso de la evolución tecnológica se ha disociado totalmente de la evolución social y -lo que es aún más grave- están creciendo en direcciones opuestas: mientras que la evolución tecnológica es declarada un  “progreso”, la evolución social se declara en  “retroceso”.

Algunos interpretan esta segregación como el principio de una desintegración/descomposición de todo un modelo de sociedad que provoca la necesidad y urgencia de buscar modelos nuevos.En este momento histórico, otra civilización está re-surgiendo con fuerza desde lugares periféricos, ofreciéndose como alternativa. Se trata del ancestral modelo de convivencia  que nació en estas tierras y sobrevivió los vaivenes de los cambios históricos. Es alternativo porque se contrapone diametralmente a la civilización occidental hoy en declive. Pero aún el modelo occidental-neoliberal “mantiene hegemonía ideológica por cuanto ha sido institucionalizado a través de estructuras dominantes e instituciones de poder económico, político y epistémico, mientras que la alternativa ancestral pero a la vez contemporánea, subsiste en la marginalidad de los oprimidos y subalternizados”.[1]

Sin embargo, a pesar de que en su gran mayoría los gobiernos neoliberales siguen construyendo sobre tal modelo su economía y política, está creciendo diariamente el número de personas conscientes y lúcidas, capaces de desmantelar las grandes incoherencias y las tremendas consecuencias para la vida de todo nuestro planeta, especialmente los empobrecidos y nuestra destrozada Madre Tierra. Con otras palabras: estamos en un momento de búsqueda de modelos diferentes, que sintonizan más con nuestra identidad latinoamericana. El interés principal es buscar caminos hacia sociedades alternativas, que son más humanas, más igualitarias, con más justicia; se trata de caminos que ya fueron proyectados y experimentados por los primeros pobladores de estas tierras. También en la sociedad moderna latinoamericana existen grupos, aún minoritarios, que critican y ponen a discusión los conceptos establecidos. Están en busca de una alternativa posible y están recurriendo a estas experiencias de organización de otra convivencia.

Rescatar la Propuesta del Buen Vivir

Queremos recordar aquí el modelo societario del Buen Vivir que ha sobrevivido imperios y colonizaciones de diferentes índoles y en diferentes épocas. Se trata de un proyecto de convivencia de origen andino (Sumak Kawsay en quechua, Suma Qamaña en aymara) que ha resistido y sobrevivido tanto al imperio inka , a la colonización española así como al sistema neoliberal. El Buen Vivir hoy día ha vuelto a ser eje de dos constituciones andinas: Ecuador 2008 y Bolivia 2009 con acogida del pluralismo que permite otros modelos de estados posibles, superando el tradicional estado-nación; por ejemplo en Bolivia el Estado  plurinacional y en Ecuador el  Estado de diferentes nacionalidades.  

En el Foro Social Mundial 2009 en Belém/Amazonía brasileña, los indígenas presentes brindaron públicamente este proyecto suyo a los participantes de aquel Foro, frente a la crisis mundial e integral del crash financiero de 2008.

El  “Buen Vivir” es una propuesta que contrasta radicalmente con nuestro sistema neoliberal al no poner su prioridad a la tenencia de cosas, sino a la armonía y el equilibrio en las interrelaciones. Esta propuesta, originada y vivida en las tierras de nuestro Continente Abya Yala, contiene otra cosmovisión, centrada en la vida como un sistema de interrelación a nivel cósmico, formando la “sagrada trama de la Vida”. Lo que da otro sentido a la vida, no centrado en el ser humano sino en la vida entendida como conjunto de interrelaciones entre los seres vivientes, formando una red de redes. s. Ellos lo llaman la sagrada esta comprensión de vida  es su máximo valor. El ser humano es percibido como parte del cosmos siendo una especie más entre las muchas que hay en la naturaleza, con el privilegio de tener consciencia, pero sin ser por eso el centro ni el dueño de la naturaleza. Su gran maestra que les hizo aprender  a vivir de este modo, es la Madre Tierra, la que les alimenta, cobija, protege y les hace crecer y desarrollarse; gracias a ella los pueblos  indígenas se han hecho sabios, investigando y descubriendo los principios de vida en la naturaleza a los que respetan y aplican a su convivencia humana para estar en sintonía con la vida de la naturaleza, con sus ritmos y rumbos. Es obvio decir que ellos, los pueblos indígenas,  consideran a la misma tierra como un ser vivo, la Pacha Mama.

De esta manera, los pueblos indígenas se perciben a sí mismos en un proceso de llegar a la plenitud, al interpretar el universo en un constante movimiento y despliegue hacia una comunidad cósmica. Para su caminar hacia esa meta, las comunidades indígenas han desarrollado grandes valores como el  de la reciprocidad, sobriedad, generosidad, solidaridad que mantienen y renuevan el sentido comunitario y la pertenencia al lugar (tekoha), avanzando de esta manera hacia la convergencia comunitaria. En cada momento respetan y valoran la diversidad que les capacita a ser incluyentes, a poder renovarse permanentemente y a complementarse mutuamente.

Activar, establecer, restablecer y regenerar las interrelaciones en una red de redes, implica estar en medio de un proceso permanente e inacabado.

Resumiendo podemos decir que el Buen Vivir no se presenta como algo estático y seguro sino sumamente dinámico y riesgoso, no tiene una estructura piramidal inamovible, sino se mueve en circularidad y en despliegue, estableciendo y re-creando relaciones de rango comunitario desde su fuente inagotable que es la sabiduría milenaria y su espiritualidad holística.

1.     Desafíos para Paraguay y nuestras sociedades latinoamericanas

Hoy, los investigadores modernos nos confirman que esta cosmovisión indígena que se plasma en el Buen Vivir, está muy cerca de los “nuevos resultados” de la investigación científica. También está cerca de la propuesta de Jesús de la Plenitud de Vida” (Jn 10,10). Sin embargo, dialogar con esta propuesta, implicaría el desafío de poner en tela de juicio el sistema de nuestra sociedad actual, y el reto de transformarla mediante la recuperación de estos valores ancestrales, y a la vez evangélicos. Sería iniciar un proceso hacia otra convivencia, más humana y comunitaria, de inclusión, equidad, diversidad y respeto a la alteridad.

a.      Quizás una pequeña comparación de nuestra sociedad actual con el proyecto del Buen Vivir, nos puede iluminar algo en nuestra búsqueda de un nuevo modelo de convivencia.

b.      Al comparar el modelo neoliberal que ha invadido a nuestras sociedades, con el Buen Vivir, nos percibimos cuestionados por la imposición del “pensamiento único”, el “único modelo de nuestra sociedad”, el que tiene las “únicas soluciones” en compañía de todos sus “monos” como la monocultura, el monocultivo, el monoteísmo, el monopolio etc. que se contraponen radicalmente a la visión de una biodiversidad en sus miles diferentes especies.

c.       Frente a esta riqueza, también en la diversidad de culturas, comenzamos a cuestionar también tal universalidad y superioridad de la civilización occidental en nuestro Continente. De la misma manera esta comparación nos ayuda a cuestionar nuestro antropocentrismo occidental al descubrir en la cosmovisión del Buen Vivir una visión holística e integral de la totalidad de la vida.

d.      Esta comparación cuestiona también el status quo de nuestro sistema social al reconocer que el universo está en constante movimiento y expansión así como nos lo presenta la cosmovisión del Buen Vivir, en un proceso permanente de reconocer la igualdad dentro de la diversidad en vez de causar y mantener  divisiones y competencias.

e.       También nos cuestionan gravemente con esta comparación las funestas consecuencias de la sociedad neoliberal como son: la desintegración, el creciente individualismo, la depredación de la Madre Tierra, etc. y descubrimos en la sobriedad de estilo de vida, en el respeto a la Madre Tierra y en el cultivo cotidiano del sentido comunitario, una imperiosa alternativa.

f.       La comparación cuestiona también el avance de una escandalosa desigualdad la que lleva a la exclusión de una vida digna a una gran cantidad de ciudadanos y nos hace encontrar en la convivencia del Buen Vivir que se caracteriza por su dinamismo de reciprocidad en la diversidad, una alentadora alternativa. Estos y muchos otros cuestionamientos más, nos remiten a la afirmación de que otra sociedad hace falta y además es posible. El Buen Vivir contiene muchos elementos que nos pueden ayudar a  (re)construir una sociedad alternativa. La misma historia nos ha dado varios ejemplos de que un extremo evoca a otro extremo.

2.     Posibilidades que nos ofrece el Buen Vivir

Tengamos en cuenta que la propuesta del Buen Vivir ha nacido en este Continente y ha sido vivido aquí durante miles de años. Hoy, ella nos ofrece reconstruir nuestra cosmovisión y nuestra identidad con sus beneficiosos valores, olvidados y aplastados pero con raíces vivas y saviosas; son las raíces particulares de este continente.

Propuestas para un recomienzo

a.       Quizás debemos empezar a entrar en un proceso de descolonización con un gran sentido crítico así como nos lo proponen pensadores modernos de los mismos pueblos andinos como  Patricio Guerrero de Ecuador, o Aníbal Quijano de Perú y otros más.

b.      Para nosotros en el Paraguay ya se ha hecho camino en las Ligas Agrarias Campesinas de querer volver a a proyectarse desde la originaria  Búsqueda de la Tierra sin Mal, proyecto de convivencia milenario de los guaraní. 

c.       Otra propuesta sería entrar en diálogo con el concepto clásico homogéneo de la identidad paraguaya y abrirla desde el nuevo enfoque de pluralismo hacia la diversidad.

d.      Intentar a elaborar  en las comunidades indígenas propuestas para una renovada convivencia desde sus propias raíces y socializarlo en asambleas regionales.

e.      En los últimos años hemos descubierto que todos los pueblos indígenas con políticas comunitarias en nuestro territorio paraguayo, habían compartido siempre estos mismos principios de la convivencia del Buen Vivir, poniendo quizás otros nombres y acentos, como por ejemplo en guaraní el teko porá que se traduce como el buen modo de ser y de vivir o el yvy marane´y  que es la Búsqueda de la Tierra sin Mal.

f.        Nosotros mismos, la CONAPI, nos hemos comprometido a “caminar, junto con los pueblos indígenas, en permanente reflexión y diálogo, hacia la “Tierra sin Mal”, como horizonte de plenitud de vida en comunidad …”

Queremos recordar aquí entre otros tantos, los siguientes objetivos específicos:

ü  Apoyar el diálogo entre los pueblos indígenas y la sociedad envolvente como principio de una convivencia en reciprocidad.

ü  Promover a los indígenas que brinden su aporte específico humano y espiritual a la Iglesia y a la sociedad…”.

Son los objetivos del Plan Pastoral Misionero-Indígena  del año 2008, elaborado hace  9 años; sin embargo, desde entonces  el mundo, el país, los indígenas y nosotros mismos, hemos cambiado mucho. Pero quedan algunas constantes válidas como los siguientes:

ü  caminar junto con los indígenas con una meta común: la “Tierra sin Mal”

ü  facilitar el diálogo entre la sociedad paraguaya y el mundo indígena que posibilita la acogida del aporte específico indígena

ü  construir en reciprocidad una sociedad pluricultural – plurinacional.

Quizás la construcción de una consciencia más crítica podría iniciar un proceso de descolonización. También hace falta descubrir y rescatar aquellos elementos del Buen Vivir que existen en otras culturas indígenas de las naciones latinoamericanas que no son andinas. El reto es refundar con ellos una nueva patria en la diversidad de representaciones del Buen Vivir, integrando todo lo moderno de la civilización occidental que ayude a reforzar lo propio, lo autóctono. Los conflictos, resistencias y confrontaciones que sin duda se van a originar a causa de la coexistencia antagónica de estos dos modelos -el sistema neoliberal y el Buen Vivir-  harán imprescindible un diálogo permanente y respetuoso, valorando la otredad y la diversidad y apuntando  a una posible complementariedad en la convergencia.Aún el modelo neoliberal mantiene la hegemonía ideológica con sus estructuras dominantes y su poder económico-político, mientras que el Buen Vivir subsiste en la marginalidad, sin poder y sin dinero. Pero por eso no es imposible que algún día la situación se revierte, pues donde hay más de la “comunidad de vida” allí habrá más futuro.                                                                                

Anexo:

Elementos del Buen Vivir en la Declaración  de la CELAC 2017

 Es interesante constatar que la última Declaración de la V Cumbre de la CELAC en Punta Cana, República Dominicana, el 26 de enero 2017, se apoya en algunos de los elementos básicos del Buen Vivir. En aquella V Cumbre de los Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), se aprobó la Declaración Política, en la que se contempla el plan de acción 2017.

Una Mirada a la propuesta de la CELAC1 que busca ser:

Una comunidad de pueblos latinoamericanos unidos en la Diversidad

Una comunidad en equilibrio entre convergencia y diversidad

Una comunidad que da prioridad al fortalecimiento del multilateralismo

Una comunidad que busca la promoción de los intereses comunes de los pueblos

Una comunidad que está unida en confianza recíproca y respeto mutuo

Una comunidad que promueve la erradicación del hambre y de la pobreza

Una comunidad que respeta la soberanía, integridad territorial

Una comunidad que busca el diálogo entre las naciones

Una comunidad que procura soluciones comunes en beneficio de nuestros pueblos,

Una comunidad que crea estrategias de desarrollo, según las características de cada país, de modo equilibrado, inclusivo, sostenible, innovador y seguro

Una comunidad que respeta los valores esenciales de la democracia (gobierno del pueblo)

Una comunidad que reconoce el derecho de los Estados a tener su propio sistema político, económico, social y cultural como base indispensable para fomentar la paz y la armonía en la región.

Margot Bremer rscj

 


[1]Delgado, Freddy, Dialogo intercultural e intercientífico para el fortalecimiento de las ciencias de los pueblos indígena originarios, Edit. Plural, La Paz-Bolivia. Serie cosmovisión y ciencias, 2009.

 

1 CELAC Comunidad de los Estados latinoamericanos y caribeños, Tomado de la Declaración de la última Cumbre en República Dominicana en enero 2017 con participación de 33 naciones latinoamericanas.

 

 

 

 

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