¿Hacia dónde van los Pueblos Indígenas?

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Jueves, 22 de Junio de 2017
 

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Una Voz profética advierte la amenaza de la desaparición del mundo indígena

El P. Meliá, en una reunión con una comunidad Mbya guaraní en Enramadita-Toro Blanco/Caazapáconstató que éstos, a pesar de su paciencia y coraje incansables, están con gran dificultad de mantenerse en su identidad. Los madereros ya acabaron con la madera de ley del parque San Rafael y ahora comienzan a deforestar el área de ellos. Cuando los indígenas afectados van a la policía, o al fiscal, si tienen suerte, son escuchados, pero después no pasa nada. Este comportamiento lo sienten como una gran falta de respeto.  Es la postura de indiferencia total de autoridades del Estado frente a los problemas  indígenas, que son a la vez nuestros problemas. El P. Meliá lo comenta con estas palabras: “estoy preocupado porque esto va en serio; es la muerte anunciada; Dios no lo quiera.…Nosotros no perdemos nada acompañando a los pueblos indígenas y  ganaríamos tanto en justicia y democracia…En Paraguay no solo se ha recuperado nada del daño hecho a los pueblos indígenas –que ha sido daño al Paraguay mismo, aunque raros son los que así piensan- sino se está en un franco proceso de genocidio. Antes desconocidos, ahora son indeseados: los pueblos indígenas tienen que morir, es el anuncio al fin de la rápida destrucción del país”[i].Termina diciendo: “Dañar a los Pueblos Indígenas es dañar al mismo Paraguay”.

Otra Voz que surge del mismo mundo guaraní

Brígido Bogado, mbyá guaraní, ha presentado a la sociedad paraguaya con su nuevo libro Ñe´e Porangue´í, una aproximación al ser guaraní2 la identidad cultural mbya guaraní que aún está fuertemente anclada en el propio autor. Parece que no solamente quiere dar testimonio de de la fuerza viva de esta cultura suya, sino a la vez pretende acercar los paraguayos a este mundo guaraní dos mundos que comparten la misma tierra guaraní. Como “hijo de esta tierra guaraní” parece que quiere hacer conocer la cosmovisión mbya-guaraní, espiritual y cósmica a la vez, que deja entrever una gran profundidad humana. Para un diálogo intercultural y hasta interreligioso, A mi modo de ver, este librito puede dar un  aporte significativo a la nación paraguaya con muchas culturas. Esta identidad mbya se deja resumir en un poema de Brígido que él publica en su libro:

 

“Nadie puede negar lo maravillosos de nuestro cosmos,

Que desde su partícula más pequeña,

Nos habla de la pluralidad y de la diversidad,

Y que más allá de la frontera de nuestro ser,

nos esperan otros mundos maravillosos.

Nos invita a abrir los ojos del alma y del corazón,

y a acercarnos a lo más profundo de la vida.

A todos y a todas Dios nos da la posibilidad de ser.

La única vara válida para medirnos

Los unos a los otros, es la del corazón,

El que nos dice que todos y todas somos llamados

A vivir en armonía sin invadir ningún espacio ajeno.

Y ese universo está delante de nuestros ojos humanos,

Proponiéndonos a vivir esa experiencia única.”

           Brígido Bogado, Mbya Guaraní, 2012.

 

Esta voz guaraní está llena de vida y por lo tanto tiene futuro. Escuchando en ella su honda y cálida humanidad enraizada en una tradición milenaria, parece increíble que el mundo indígena pueda desaparecer. Estamos convencidos que mientras existan indígenas amantes y centinelas de sus valores y de su cultura, como Brígido, ellos tendrán futuro. Pero sabemos también que aunque existan estas personas, está presente la amenaza de que no podrán vivir más su cultura. Son factores externos, causados por algunos poderosos con mentalidad neo-colonial y neo-liberal. Éstos pueden imposibilitar -y de facto ya están comenzando- la continuación de la actual forma de vida y convivencia (junto con la naturaleza) de los Pueblos Indígenas.

Otra voz indígena desde México

Poco o nada se sigue hablando de “aunque urge más que nunca. ¿Hemos perdido la esperanza en “otro mundo posible”? Antes separábamos nítidamente el mundo temporal del mundo eterno transcendente. Hoy, desde una nueva visión del reino anunciado por Jesús, lo entendemos como ya ha comenzado en esta tierra con su encarnación siendo Hijo de Dios.

Eleazar López se pregunta si los Pueblos indígenas realmente pueden esperar del Cristianismo y de la sociedad actual que les den “algún día les den un lugar digno junto a ellos” 3 . .El autodenominado “Primer Mundo” ha desenterrado estrategias de la colonización que se practicaba en nuestro Continente hace más de 500 años: entonces las tierras indígenas fueron declaradas “protectorados” para extraer todo el oro y las demás riquezas de las mismas. Hoy la UE, de modo encubierto, hace lo mismo cuando los  Estados fuertes (“el clan de la triple A” más Francia)  exigen de los Estados débiles, (Grecia, España, Irlanda, Portugal, Italia) un cambio de régimen con lo que aquellos pierden su soberanía y se convierten en un “Estado protegido” , cediendo a la potencia protectora su economía, su comercio y su política exterior”4. Si las así llamadas naciones “civilizadas” se comportan entre sí de esta manera colonizadora: ¿cómo podemos esperar que las naciones latinoamericanas, se descolonicen de una situación que se ha practicado y sufrido desde hace medio milenio en estas longitudes? 

Hoy en todas las naciones latinoamericanas con población indígena, hay conflictos de tierra por la invasión de una minoría ultra-poderosa: sojeros, ganaderos, multinacionales de minería, etc. Los derechos concedidos a los indígenas en las recientes Constituciones, se ignora.

Eleazar, constatando este escenario, se pone escéptico: “…las luchas indígenas manifiestan dudas razonables de que esta trayectoria a contratiempo y en desventaja total, pueda tener algún éxito en cuanto a transformaciones de fondo de las estructuras que sustentan el poder de la sociedad dominante y de las iglesias”5.

En medio de la impotencia brota una nueva esperanza desde la Fe

¿Entonces qué? ¿Por qué es tan difícil dar espacio y lugar a los pueblos originarios cuyas tierras han sido  invadidas, robadas y devastadas desde hace más de 500 años? Sin embargo, justamente esta situación de una aparente “sin salida”, es la prueba de nuestra fe que gracias a la que ellos saben resistir y a nosotros nos hace vivir la esperanza abrahamítica contra toda esperanza que le hizo superar todos los aparentes imposibles. Es la esperanza del que sabe que cuando la noche está más oscura, más cerca está la aurora.

Efectivamente, la presencia indígena se hace cada vez más visible, pero en cierta  ambigüedad: por una parte, la sociedad les vemos mendigando en las calles delante de los semáforos. Por otra parte,  maestras y maestro indígenas asumen el desafío del MEC de elaborar un propio currículum para educación indígena que podría iluminar incluso la educación nacional. En estos tiempos, tanto la Iglesia como los Gobiernos comienzan tímidamente a valorar a los pueblos indígenas. La Iglesia latinoamericana en su último Documento de Aparecida de 2007 reconoce por primera vez en un documento tan oficial  los grandes valores culturales indígenas que puedan ser un aporte significativo en el intento de renovar  la Iglesia. La Vida Religiosa Latinoamericana afirma en una  de sus cinco opciones que debe volver a la sabiduría indígena, eligiéndola como “Alternativa para vivir en armonía con la creación desde un aprendizaje humilde de la sabiduría de nuestras culturas ancestrales indígenas…que continuamente rompen nuestras nociones de tiempo y espacio6.”Pero en ambos casos se trata de papeles que suelen ser pacientes, pero la realidad nos dice otra cosa.

Conclusión.

En este momento histórico se manifiesta más que nunca la complejidad de la realidad,  tanto de la nuestra como de la indígena. Una complejidad no solamente a causa de factores externos, sino también internos, no tanto por ideologías filosóficas sino más bien económico-financieras. Lo único que nos queda por hacer, parece tomar una postura clara frente a esta complejidad que nos confunde y nos paraliza. Si no, es imposible avanzar en el caminar. El profeta Elías exhorta a su pueblo: “Hasta cuándo van a renguear con dos piernas? Si es Baal (hoy: sistema neo-liberal): ¡síganlo! Si es Dios, ¡síganlo!” (1 Re 18,21). Son dos caminos distintos, querer caminar entre los dos, es paralizarse. También Pablo advierte a los cristianos romanos en tiempos cruciales como hoy: “No sigan la corriente del mundo presente, más bien transfórmense por la renovación de su mente, de forma que puedan distinguir cuál es el proyecto de Dios” (Rom 12,2).

Meliá está preocupado por los indígenas, y ve que el destino de ellos es el nuestro. Brígido hace conocer a la sociedad  la fuerte y hermosa identidad guaraní para entrar en diálogo. Eleazar es escéptico frente a la acogida indígena por la sociedad porque sigue colonizada. Son enfoque distintos, cada uno tiene su parte de verdad, nadie tiene toda la verdad. Frente a la complejidad de nuestra realidad, tanto la indígena como la nuestra, no nos queda otra que construirla juntos  desde sus parte. Es una tarea que se deja realizar solamente entre todos. Aunque no nos dará todavía la solución pero sí una orientación en la búsqueda común.

Sabemos que el momento de cambio de época, nos demanda volver a nuestras fuentes y beber el agua del propio pozo. Es un momento oportuno para los pueblos indígenas de ofrecerse como raíz en la construcción de una  nueva cultura. En esta tierra guaraní hay un tesoro escondido, hay una rica semilla de grandes valores humanos, sembrados hace milenios, con los que han vivido y crecido innumerables generaciones de indígenas. Mientras que estas semillas no encuentren solamente piedras (cemento, asfalto), sino tierra que da vida, y mientras que no sean ahogadas por los antivalores de nuestra sociedad (Mt 13,1-22), hay posibilidad que puedan vivir su proyecto del Buen Vivir y nosotros junto con ellos, ya que todos deseamos llegar a la Vida Plena, y esto es solamente posible en comunión y equidad.

 

 


[i] Este comentario fue dirigido al periodista  Jesús Ruiz Nestosa, quien lo publicó como  entrevista en  ABC 10-06-13, pag. 8  bajo el título: Sefardíes, mbya y otras expulsiones

2Brígido Bogado, Ñeé Porangue´í, una aproximación al ser Mby´a, Universidad Autónoma de Encarnación, Asunción 2012, p.7

3Eleazar López, Apuntes sobre Teologías Indígenas en las Iglesias Cristianas, 2012, p.3

4cf. artículo de Ignacio Ramonet, Nuevos Protectorados, en Le Monde Diplomatique, en un número especial sobre el tema: “El Fin del Primer Mundo”, mayo/junio 2012, p. 13

5Eleazar López, Apuntes, ibid

6Plan Global de la CLAR en su XVIII Asamblea General, Quito, marzo 2013

 

 

 

 

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