EL BUEN VIVIR Y LA DESCOLONIZACIÓN

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Jueves, 22 de Junio de 2017
 

 

I. SITUACIÓN ACTUAL

1. Nuestra civilización neo-liberal en la que el área económico-financiera ha absorbido todas las demás áreas de la vida humana, se ha constituido en la propuesta única y universal para todo el planeta.

2. Sin embargo, esta civilización global hoy en una crisis terminal. Ella misma se está autodestruyendo con su propio lema Progreso y Desarrollo con el cual ha creado una sociedad dividida en incluidos y excluidos, en ricos y pobres.

3. Además ha separado la naturaleza de la vida humana, explotando, depredando y degradándola en objeto de comercio. El planeta ahora está agotado y reacciona con terremotos, tsunamis, inundaciones, sequías, olas de gran calor y de gran frío. Las consecuencias de este neoliberalismo han puesto en peligro la existencia humana y la del planeta.

II. LA ALTERNATIVA: EL BUEN VIVIR

1.Hay una propuesta alternativa a esta situación: el proyecto del “Buen Vivir”, propuesta que surge de un rincón del mundo que menos se esperaba: de los pueblos originarios de la región andina. Quieren compartir con nosotros su experiencia milenaria que han vivido en este continente Abya Yala.

2.Ellos buscan construir, junto con todas formas de vida, una comunidad cósmica en la diversidad existente: de las culturas, de las religiones, de las  cosmovisiones a nivel humano y en la naturaleza de la biodiversidad en flora y fauna y en el cosmos de la diversidad en los astros.

3.Con su  sabiduría han descubierto que en la naturaleza y en el cosmos  todo está interrelacionado, han descubierto que la diversidad da posibilidad de complementarse para llegar a más plenitud entre todos y, además, para restablecer permanentemente el equilibrio y la armonía en el universo.

4.Para poder alcanzar esta armonía dentro de la diversidad, advierten que se debe respectar la particularidad de cada elemento que transmite una  fuerza vital (ayni)  y que dinamiza las interrelaciones para que se enriquezcan  y  plenifiquen en su etno-  bio- y astro-diversidad.

5. Esa convivencia cósmica se realiza en el tiempo y espacio, sometidos a permanentes cambios los que evocan y convocan a la comunidad a restablecer el equilibrio siempre de nuevo. Tal trabajo hace caer en la cuenta de no haber alcanzado aún la plenitud, sino de estar en camino. 

6. La propuesta del Buen Vivir nos devuelve la conciencia que la humanidad no es el centro del cosmos, sino es parte del mismo; el ser humano tiene que reconocer y aceptar el gobierno natural de la Madre Tierra con sus propios derechos.

7. El Buen Vivir, el Sumak Kawsay solamente se deja realizar  con una ética comunitaria que se basa en la reciprocidad y solidaridad. La acumulación individual y la competencia no entran en el orden del Buen Vivir porque destruyen los lazos comunitarios. 

6. De esa ética comunitaria surge la organización de una convivencia en forma circular  y asambleísta; no es piramidal ni jerárquica. No es excluyente sino incluyente.

7. La preocupación principal en el Buen Vivir es que todos vivan bien con dignidad y autonomía, revitalizando las relaciones comunitarias a través de la reciprocidad en el diálogo y en las necesidades materiales. No hay cabida para aquellos que quieren vivir mejor individualmente.

 8. A pesar de los miles de años de experiencia, el “Buen Vivir” sigue siendo una utopía, nunca fue alcanzado de todo, pero siempre está orientando el camino hacia la comunidad cósmica.

III. OBSTÁCULO: LA COLONIALIDAD

1. Para poder comenzar a construir el camino del Buen Vivir, hay que deconstruir el camino del neo-liberalismo actual que tiene sus últimas  raíces en la colonialidad.

2. El  neoliberalismo con su globalización, es la culminación de un proceso que comenzó en la época colonial con un capitalismo euro-centrado.

2a. Colonialidad de poder: Uno de los ejes fundamentales del modelo de poder en la conquista ha sido la clasificación en conquistadores y conquistados que hizo surgir la idea de “raza”. Con este término ubicaban a unos en una situación superior y otros en una inferior. Los conquistadores hicieron este término “raza” constitutivo y fundante para justificar sus relaciones de dominación sobre los pueblos originarios. Antes de la Conquista no existían ni ”indios”, “negros” “mestizos”, ”mulatos”; también el término “español” cambió en aquella época su significado de  procedencia al de raza. “Raza” no es científico, es un invento, una ideología al servicio del poder.

2b. Los pueblos originarios que habían vivido en plena autonomía, fueron transformados –mediante la justificación de la RAZA- en esclavos y servidumbre, al servicio de la producción de mercadería para el mercado internacional.

3. Se produjo nuevas identidades basándose en el invento de la raza. Fueron clasificadas por su rol y su lugar en el trabajo impuesto y controlado por los conquistdores. La mayoría de los indígenas no murió por la violencia bélica ni por las enfermedades importadas, sino por haber sido utilizados como mano de obra desechable, es decir, tenían que trabajar hasta morir.  Raza y división de trabajo quedaron estructuralmente asociadas.

4. Colonialidad del saber. El conocimiento europeo era lo que valía y lo que vale hasta hoy. Cf. todo el sistema y  contenido de enseñanza en las escuelas, en los seminarios, en los colegios, en las universidades se basa en la filosofía y pedagogía europeas. Es distinto y considerado superior a la sabiduría de los pueblos originarios. El pensamiento europeo es todavía la medida para juzgar los saberes de las culturas originarias.

5. El conocimiento occidental, en comparación con el de los pueblos originarios, es  sumamente  racional. Le falta lo afectivo-sentimental, el saborear de las cosas lo que tiene la sabiduría. Urge buscar el equilibrio entre la razón y el corazón: el corazonar.

6. Colonialidad del ser. El colonizado tenía que aprender los conocimientos europeos para ser un “civilizado”. Los conocimientos de su propia cultura le dejaron ser un “salvaje”, un “bárbaro”, por culpa de su relación estrecha con la naturaleza. Nunca podía ser reconocido por el “blanco” como igual en dignidad porque sus conocimientos propios no eran “científicos”, sus culturas  no tenían ni filosofía, ni arte, y por tanto inferiores. Ese desprecio por el no-europeo, provocaba en algunos indígenas la tentación  de querer ser como el blanco, imitándole, y con eso incorporarse en la “civilización universal”, dejando de ser el otro, el distinto, dejando de ser él mismo.

IV. LIBERACIÓN POR LA DESCOLONIZACIÓN

1. La descolonización se define como lucha  que un pueblo colonizado lleva a cabo contra aquel que le tiene sometido y que le quiere imponer su cultura por creerla superior. Es la lucha para lograr su su autonomía cultural, su identidad propia y su independencia política.

2. Existe consecuentemente un proceso descolonizador en muchos ámbitos de la vida: a nivel ideológico, cultural, político, religioso, económico, social.

3. Siempre comienza con la toma de conciencia que su situación de colonialidad es una situación humanamente indigna. Es seguir profundizando en lo humano, redescubriendo lo humano y aspirando a lo más humano. Es una conciencia profética que lleva a una acción profética.

4. “Descolonizar es la capacidad de no conformarse, de mirar en lo más hondo de la propia historia y encontrar en ella la alternativa para seguir viviendo, para seguir luchando” (José Luis López)

5. Para la descolonización se debe tener un proyecto alternativo a la colonialidad; además es necesario un suficiente sentido crítico para saber desenmascarar la ideología de la colonialidad que le cautiva. Siempre había en la historia proyectos de descolonización frente a largos procesos de colonialismo y colonialidad.

6. El deseo de descolonización es romper con las categorías coloniales impuestos, y dejar de pensar en estas categorías. Es el deseo de querer reconquistar el modo de vivir de la cultura a la que un pueblo pertenece.I. SITUACIÓN ACTUAL

1. Nuestra civilización neo-liberal en la que el área económico-financiera ha absorbido todas las demás áreas de la vida humana, se ha constituido en la propuesta única y universal para todo el planeta.

2. Sin embargo, esta civilización global hoy en una crisis terminal. Ella misma se está autodestruyendo con su propio lema Progreso y Desarrollo con el cual ha creado una sociedad dividida en incluidos y excluidos, en ricos y pobres.

3. Además ha separado la naturaleza de la vida humana, explotando, depredando y degradándola en objeto de comercio. El planeta ahora está agotado y reacciona con terremotos, tsunamis, inundaciones, sequías, olas de gran calor y de gran frío. Las consecuencias de este neoliberalismo han puesto en peligro la existencia humana y la del planeta.

II. LA ALTERNATIVA: EL BUEN VIVIR

1.Hay una propuesta alternativa a esta situación: el proyecto del “Buen Vivir”, propuesta que surge de un rincón del mundo que menos se esperaba: de los pueblos originarios de la región andina. Quieren compartir con nosotros su experiencia milenaria que han vivido en este continente Abya Yala.

2.Ellos buscan construir, junto con todas formas de vida, una comunidad cósmica en la diversidad existente: de las culturas, de las religiones, de las  cosmovisiones a nivel humano y en la naturaleza de la biodiversidad en flora y fauna y en el cosmos de la diversidad en los astros.

3.Con su  sabiduría han descubierto que en la naturaleza y en el cosmos  todo está interrelacionado, han descubierto que la diversidad da posibilidad de complementarse para llegar a más plenitud entre todos y, además, para restablecer permanentemente el equilibrio y la armonía en el universo.

4.Para poder alcanzar esta armonía dentro de la diversidad, advierten que se debe respectar la particularidad de cada elemento que transmite una  fuerza vital (ayni)  y que dinamiza las interrelaciones para que se enriquezcan  y  plenifiquen en su etno-  bio- y astro-diversidad.

5. Esa convivencia cósmica se realiza en el tiempo y espacio, sometidos a permanentes cambios los que evocan y convocan a la comunidad a restablecer el equilibrio siempre de nuevo. Tal trabajo hace caer en la cuenta de no haber alcanzado aún la plenitud, sino de estar en camino. 

6. La propuesta del Buen Vivir nos devuelve la conciencia que la humanidad no es el centro del cosmos, sino es parte del mismo; el ser humano tiene que reconocer y aceptar el gobierno natural de la Madre Tierra con sus propios derechos.

7. El Buen Vivir, el Sumak Kawsay solamente se deja realizar  con una ética comunitaria que se basa en la reciprocidad y solidaridad. La acumulación individual y la competencia no entran en el orden del Buen Vivir porque destruyen los lazos comunitarios. 

6. De esa ética comunitaria surge la organización de una convivencia en forma circular  y asambleísta; no es piramidal ni jerárquica. No es excluyente sino incluyente.

7. La preocupación principal en el Buen Vivir es que todos vivan bien con dignidad y autonomía, revitalizando las relaciones comunitarias a través de la reciprocidad en el diálogo y en las necesidades materiales. No hay cabida para aquellos que quieren vivir mejor individualmente.

 8. A pesar de los miles de años de experiencia, el “Buen Vivir” sigue siendo una utopía, nunca fue alcanzado de todo, pero siempre está orientando el camino hacia la comunidad cósmica.

III. OBSTÁCULO: LA COLONIALIDAD

1. Para poder comenzar a construir el camino del Buen Vivir, hay que deconstruir el camino del neo-liberalismo actual que tiene sus últimas  raíces en la colonialidad.

2. El  neoliberalismo con su globalización, es la culminación de un proceso que comenzó en la época colonial con un capitalismo euro-centrado.

2a. Colonialidad de poder: Uno de los ejes fundamentales del modelo de poder en la conquista ha sido la clasificación en conquistadores y conquistados que hizo surgir la idea de “raza”. Con este término ubicaban a unos en una situación superior y otros en una inferior. Los conquistadores hicieron este término “raza” constitutivo y fundante para justificar sus relaciones de dominación sobre los pueblos originarios. Antes de la Conquista no existían ni ”indios”, “negros” “mestizos”, ”mulatos”; también el término “español” cambió en aquella época su significado de  procedencia al de raza. “Raza” no es científico, es un invento, una ideología al servicio del poder.

2b. Los pueblos originarios que habían vivido en plena autonomía, fueron transformados –mediante la justificación de la RAZA- en esclavos y servidumbre, al servicio de la producción de mercadería para el mercado internacional.

3. Se produjo nuevas identidades basándose en el invento de la raza. Fueron clasificadas por su rol y su lugar en el trabajo impuesto y controlado por los conquistdores. La mayoría de los indígenas no murió por la violencia bélica ni por las enfermedades importadas, sino por haber sido utilizados como mano de obra desechable, es decir, tenían que trabajar hasta morir.  Raza y división de trabajo quedaron estructuralmente asociadas.

4. Colonialidad del saber. El conocimiento europeo era lo que valía y lo que vale hasta hoy. Cf. todo el sistema y  contenido de enseñanza en las escuelas, en los seminarios, en los colegios, en las universidades se basa en la filosofía y pedagogía europeas. Es distinto y considerado superior a la sabiduría de los pueblos originarios. El pensamiento europeo es todavía la medida para juzgar los saberes de las culturas originarias.

5. El conocimiento occidental, en comparación con el de los pueblos originarios, es  sumamente  racional. Le falta lo afectivo-sentimental, el saborear de las cosas lo que tiene la sabiduría. Urge buscar el equilibrio entre la razón y el corazón: el corazonar.

6. Colonialidad del ser. El colonizado tenía que aprender los conocimientos europeos para ser un “civilizado”. Los conocimientos de su propia cultura le dejaron ser un “salvaje”, un “bárbaro”, por culpa de su relación estrecha con la naturaleza. Nunca podía ser reconocido por el “blanco” como igual en dignidad porque sus conocimientos propios no eran “científicos”, sus culturas  no tenían ni filosofía, ni arte, y por tanto inferiores. Ese desprecio por el no-europeo, provocaba en algunos indígenas la tentación  de querer ser como el blanco, imitándole, y con eso incorporarse en la “civilización universal”, dejando de ser el otro, el distinto, dejando de ser él mismo.

IV. LIBERACIÓN POR LA DESCOLONIZACIÓN

1. La descolonización se define como lucha  que un pueblo colonizado lleva a cabo contra aquel que le tiene sometido y que le quiere imponer su cultura por creerla superior. Es la lucha para lograr su su autonomía cultural, su identidad propia y su independencia política.

2. Existe consecuentemente un proceso descolonizador en muchos ámbitos de la vida: a nivel ideológico, cultural, político, religioso, económico, social.

3. Siempre comienza con la toma de conciencia que su situación de colonialidad es una situación humanamente indigna. Es seguir profundizando en lo humano, redescubriendo lo humano y aspirando a lo más humano. Es una conciencia profética que lleva a una acción profética.

4. “Descolonizar es la capacidad de no conformarse, de mirar en lo más hondo de la propia historia y encontrar en ella la alternativa para seguir viviendo, para seguir luchando” (José Luis López)

5. Para la descolonización se debe tener un proyecto alternativo a la colonialidad; además es necesario un suficiente sentido crítico para saber desenmascarar la ideología de la colonialidad que le cautiva. Siempre había en la historia proyectos de descolonización frente a largos procesos de colonialismo y colonialidad.

6. El deseo de descolonización es romper con las categorías coloniales impuestos, y dejar de pensar en estas categorías. Es el deseo de querer reconquistar el modo de vivir de la cultura a la que un pueblo pertenece.

 

 

 

 

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